El Año del Turismo Cultural invita a vivir el arte, la música y el patrimonio de Catalunya
El 2026, Año del Turismo Cultural en Catalunya, es una oportunidad para descubrir el territorio con otros ojos . Grandes conmemoraciones como el Año Gaudí, el Año Pau Casals o Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura nos invitan a preparar una escapada en familia donde la cultura se vive, se toca, se escucha y, sobre todo, se comparte.
1 Este 2026, un año para descubrir Catalunya a través de la cultura
Catalunya está llena de historias que podemos contar a los niños mientras recorremos calles, entramos en edificios sorprendentes o visitamos espacios que nos transportan a otras épocas. La cultura está en los museos, pero también en los castillos, en los pueblos, en las iglesias románicas, en las fiestas populares, en la música y en la arquitectura.
2026 es un año especialmente interesante para hacerlo. Las grandes conmemoraciones culturales permiten acercarnos a algunos de los artistas y creadores más importantes del país y, al mismo tiempo, descubrir sitios de Catalunya que pueden convertirse en el destino de nuestra próxima escapada en familia.
2 Seguir las huellas de Gaudí más allá de Barcelona
Y su universo va mucho más allá de Barcelona. Podemos visitar la Colonia Güell, en el Baix Llobregat, y descubrir su cripta, o llegar hasta los Jardines Artigas, en el Berguedà, donde arquitectura y naturaleza se fusionan en un espacio sorprendente.
Buscar dragones, identificar formas de la naturaleza o descubrir cómo Gaudí imaginaba sus edificios son pequeñas misiones que pueden hacer que los niños vivan la arquitectura de forma diferente.
3 Descubrir Pau Casals a través de la música
En El Vendrell, la figura de Pau Casals permite acercar a los niños a uno de los músicos catalanes más universales y descubrir su historia, su obra y los paisajes que formaron parte de su vida.
Seguir las huellas de Pau Casals es también una forma de hablar de música, pero también de paz, compromiso y valores, convirtiendo una escapada cultural en una experiencia compartida entre grandes y pequeños.
4 Pasear por ciudades y pueblos con mucha historia
En Girona podemos recorrer el casco antiguo y subir a las murallas; en Tarragona, descubrir cómo era una gran ciudad romana; en Besalú, atravesar su emblemático puente medieval, y en la Seu d'Urgell, pasear por el centro histórico y descubrir un patrimonio estrechamente vinculado a los Pirineos.
Entrar en un castillo, andar por unas murallas o imaginar cómo era la vida hace cientos de años puede transformar una visita cultural en una pequeña aventura familiar.
5 Vivir las fiestas y tradiciones de Catalunya
A lo largo del año, pueblos y ciudades celebran fiestas populares con siglos de historia, algunas reconocidas como fiestas patrimoniales de interés nacional. Podemos sentir el ritmo de los saltos de la Patum de Berga, vivir el ambiente medieval de la Fiesta de la Llum de Manresa, descubrir las Fiestas de Santa Tecla de Tarragona, dejarnos sorprender por la Fiesta Mayor de Vilafranca del Penedès o adentrarnos en la tradición de las Fiestas del Tura de Olot.
También podemos acercarnos al fuego ancestral de las Fallas del Pirineo, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, o descubrir celebraciones tan singulares como la Dansa de la Mort de Verges y las numerosas fiestas de gigantes, castellers, bestiario y fuego que llenan el calendario festivo catalán.
Participar en estas celebraciones permite a los niños ver que el patrimonio no sólo se conserva en museos y monumentos: también se baila, escucha, comparte y transmite de generación en generación. Una forma especialmente viva de descubrir Catalunya en familia.
Música, fuego, gigantes, tradiciones y gastronomía forman parte de un patrimonio vivo que se transmite de generación en generación.
6 Museos para despertar la curiosidad de los niños y niñas
Equipamientos como el Museo Picasso y la Fundación Joan Miró, en Barcelona, el Teatro-Museo Dalí, en Figueres o el Museo Casteller de Catalunya, en Valls, permiten entrar en universos artísticos muy diferentes y descubrir que ante una obra de arte no siempre existe una única respuesta.
La clave es mirar, preguntar, imaginar y dejar que sean también los niños quienes nos expliquen lo que ven.
7 Una ruta por el románico de los Pirineos
Vall de Boí, Val d'Aran, Ripollès o Berguedà conservan iglesias, monasterios y otros testimonios que nos permiten descubrir cómo se vivía en los Pirineos hace siglos.
Es una propuesta especialmente interesante para una escapada con niños, ya que permite combinar las visitas culturales con excursiones, paisajes de montaña y actividades al aire libre.
8 La cultura también es una aventura familiar
¿Cuántos dragones podemos encontrar en una obra de Gaudí? ¿Cómo se defendía un castillo? ¿Qué se ve desde lo alto de una muralla? ¿Cómo sonaba la música de Pau Casals? ¿Qué historias esconden las iglesias de los Pirineos?
Observar, buscar, escuchar, imaginar y experimentar. Ésta es otra manera de descubrir Catalunya con familia y conseguir que la cultura forme parte de los recuerdos de nuestras escapadas en familia.
9 Descubre Catalunya en familia este 2026
Arquitectura, música, patrimonio, museos, pueblos, fiestas y tradiciones nos esperan en todo el territorio.
Este 2026, planifique su próxima escapada y descubra Cataluña a través de la cultura, en familia.













